Muchas personas con una actitud filosófica tienen la desgracia de hacer sus propias teorías sobre unas bases endebles, sin aceptar sus consecuencias. Por ejemplo si yo baso una idea en que existe vida en la Tierra, ciertamente es una base sólida, pero claro esta que al lector se le podría permitir la duda, ya que realmente los sentidos tal vez puedan estar engañándonos, y por tanto estar viviendo una situación irreal. Eso no quita que sea una buena base claro esta.
Personalmente opino que Descartes fue uno de los mejores filósofos que ha habido, no hace falta estar de acuerdo con sus ideas para poder admirar ese “cogito ergo sum”. El basó prácticamente todas sus ideas en una idea innegable, algo abstracta y solo valida para uno mismo, pero haber llegado a esa idea sigue siendo algo propio de genios. Por eso por mi parte no valoro mucho la mayoría de los argumentos que van a favor de la existencia de un dios, ya que primero sitúan un reino con un trono vacío y luego en él sientan al creador. Algo que, cuando se analiza, no es valido como un argumento sólido, y volvemos a la misma pregunta sin ninguna respuesta. Pero antes de hablar de dios definiré mi propia acepción y sobre la que trabajare en esta entrada y posteriores.
Dícese de aquel ente que vive en un realidad distinta pero conectada a la nuestra la cual puede manejar a su antojo (alguno con limitaciones). Además puede ser omnisciente, omnipresente, omnímodo u omnipotente.
Esta definición creo que se le podría aplicar a cualquier dios de cualquier religión y por eso mismo es la idea sobre la que quiero trabajar. Y esto es así porque parto de la base de que no creo que en el caso de la existencia de dios, o de varios dioses, sea el de una religión concreta. Simplemente por el número de religiones existentes es muy poco probable que sea la propia la que lleve razón, además se tendría que contar el número de posibilidades no contempladas con lo que a lo mejor ninguna religión lleva la razón absoluta.
Para empezar hablaré de la primera aparición de dios, con los primeros cavernícolas. Éstos tenían una avidez mental nunca antes alcanzada, pero su mente era como la de un niño pequeño pero afortunadamente siempre buscaban el porqué de las cosas el fuego, los rayos, la muerte y la vida. Incluso hoy día quitando las dos primeras, sabemos muy poco de las otras dos, (bueno con respecto al cuarto no es que estemos ciegos, pero ese no es el tema a tratar). Así que el “primer dios” surgió a partir de la atribución de los sucesos incomprensibles a una divinidad, un ente que podía ser corpóreo, no serlo u ambos según su voluntad.
Pero poniendo los dos ejemplos de antes, los rayos se producen por un diferencial eléctrico entre las nubes y la tierra, las nubes al alcanzar una elevada altura y no gozar de la protección de la capa de ozono, se ionizan y se carga positivamente. La fuente energética negativa y significativa más cercana es la tierra, por lo que los electrones viajan hasta arriba y debido a que transfieren parte de su energía cinética a las moléculas de aire, provocando que los electrones suban y bajen niveles de energía emitiendo el rayo en sí (la luz).
Lo del fuego quizás sea más “difícil” de explicar, en el sentido de que es algo mas amplio. Sin embargo esta vez me remitiré a la wikipedia; consiste en la oxidación violenta de un material combustible. Entre los más conocidos puedo nombrar, el hidrogeno y la materia orgánica en general (papel, plástico, carbón, etc.).
Como puedes ver, estas dos ideas antes atribuidas a seres mágicos y controladores del destino han pasado a ser explicadas científicamente y es poco probable que habiendo sabido esto lo consideres algo divino (salvo fundamentalistas). Así que científicamente hablando se podría decir que dios no es más que la respuesta con la que se inician todas las preguntas. Es más, actualmente la ciencia no tiene la capacidad de demostrar su existencia o de negarla, lo cual de por sí plantea bastantes retos técnicos ya que a dios se le atribuye que vive en otra realidad.
¿Pero porque sigue tan aferrada esta idea en nuestras mentes? ¿Acaso significa algo más?
En cierto modo vivimos en un mundo de causalidades, ya que un hecho provoca otro, y el primero viene de otro. El universo podría ser igual, para su creación, se necesita algo que lo cree.
¿Pero quien creo a el/los creador/es? y ¿por qué no puede haber excepciones a la regla de la causalidad?
Descartes llega a su dios por medio de su pensamiento, ya que la idea de perfección no puede venir de nosotros, seres imperfectos, que dudamos. Por eso dios nos puso esa idea en la mente. Pero aunque sepamos lo que es la perfección, ¿alguien ha conseguido imaginarla en alguna faceta?, por ejemplo con lo que respecta belleza, siempre se puede pensar en alguien más bello. Incluso con atributos, siempre podrás imaginar a alguien más rico, a alguien más bajo. Y los objetos tampoco hay que dejarlos atrás, una montaña más alta y más grande por ejemplo. Realmente dudo que alguien haya alcanzado a imaginar, de verdad, esa montaña de altura comparable a la mítica torre de babel. Por tanto la idea de perfección que tenemos todos los humanos no es perfecta por lo que no hace falta que alguien superior (dios) nos la dé.
Kant llega a él debido a la incapacidad del ser humano de ser feliz sin la existencia de dios (a parte, este dios que crea es el cristiano).En un mundo donde existiría un dios, esta prueba no es lógica ya que la idea de dios debería estar presente en todas las sociedades, y aunque me arriesgo, me aventuraré a decir que algún no cristiano ha vivido feliz alguna vez.
Tampoco tiene mucho sentido el que ser feliz tenga que ser obligatorio, quizás por masoquismo, o quizás por incapacidad (muerte de alguien muy querido) no tiene porque ser una meta en la vida (aunque eso no quita que sea una meta deseada).Así que por las vías tradicionales no tiene sentido afirmar la existencia de dios al completo.
Incluso se puede llegar a plantear a dios, tal y como lo conciben los panteístas, En el que todos formamos parte de éste. La particularidad de esto es que realmente ese dios no es un dios ni siquiera como mi descripción dicta, sino que existe el todo y ese todo es dios, ya sean plantas, personas, animales, rocas, o incluso cualquier astro, todo lo que este en el universo se puede considerar como ese dios.
Pero entonces al ver como esta diseñado el escenario, preguntar por la existencia de dios no tiene sentido, porque de por s no se adapta a lo que creen las demás religiones.
En los argumentos en contra el problema es que algunos ateos creen que negando las ideas que llevan a dios se niega a este. Pero lo cierto es que no, se niegan esas vías, no se plantean nuevos argumentos en contra de éste.
Incluso el típico argumento del azar (el universo se creo por azar, principalmente) ciertamente no vale de mucho, ya que ¿por qué tiene que ser así?
Si queréis saber que opino, yo personalmente creo que no se puede estar seguro de la existencia de dios, al igual que negarlo carece de argumentos sólidos.
Normalmente me inclino a pensar que no exista debido a que en general me parece más razonable y más sencillo pensar que no hay nada a que realmente hay algo, ¿porque todas las cosas tiene que tener un creador o causa inicial?, ¿acaso no crea el vacío energía de la nada? Y es más, gracias a ello tenemos luz de las estrellas y varias cosas más (ver EFECTO TUNEL). También resultaría más interesante una realidad sin dios que una en la que si exista.
Resumiendo me gustaría expresar mi opinión en contra de aquellos ignorantes fundamentalistas que solo intentan demostrar la existencia de SU dios y consagran la vida a ello, o de aquellos que hacen lo mismo, pero en contra de su existencia.
No tengo nada en contra de los pensamientos que uno pueda tener, pero si estos incluyen imponerlos a los demás entonces estaríamos hablando de otro tema. Siempre se puede mantener una conversación civilizada con otras personas sobre el tema, pero debe haber un respeto mutuo.